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Cambios en el Monasterio

Durante los últimos meses hemos vivido en nuestro Monasterio importantes cambios. Por supuesto, hay que consignar las consecuencias de la pandemia del Coronavirus, que ha provocado el cese absoluto de la peregrinación. En el ámbito del Camino, los contagios no han sido muy abundantes en Rabanal. En octubre se contagió Isabel, del Refugio de Nuestra Señora del Pilar, pero gracias a Dios manifestó sólo síntomas leves.

Padre Clemente

Pero además de las profundas alteraciones que produjo en nuestra vida cotidiana la pandemia, también se produjeron importante modificaciones en nuestra Comunidad. A finales de 2019 había venido desde la Abadía de Waegwan (Corea), el padre H. Pedro Ahn. En septiembre se incorporó también a la Comunidad el padre Juan Antonio Torres, que había estado ocupando hasta ese momento el cargo de párroco de la Misión Católica de Lengua Española de la Diócesis de Múnich.

Padre Pius

Pero no sólo se produjeron incorporaciones. En septiembre nos abandonó después de cinco años el padre Clemente In, que volvió a su Abadía de Waegwan, donde ocupa actualmente el cargo de Procurador de la Misión de este Monasterio.

A su vez, el padre Pius Mühlbacher regresó a la Archiabadía de Santa Otilia, después de diez fructuosos años en Rabanal del Camino, dejando en el pueblo y entre los peregrinos un grato recuerdo.

Padre Javier

Pero las sorpresas no acabaron ahí. En torno a la Semana Santa comenzaron a llegar noticias del inminente nombramiento del Superior de la Comunidad, padre Javier Aparicio, como Procurador de la Congregación. Con ello pone fin a una etapa de algo más de diez años de abnegado servicio en esta pequeña comunidad. El cargo que asume es de gran importancia, pues pasa a gestionar los proyectos misioneros y su financiación.

Ello ha supuesto su marcha a Santa Otilia, y el nombramiento como Superior de la Comunidad del padre Juan Antonio Torres. Junto a él se encuentra, de momento, el padre Pedro, a la espera de la llegada de un nuevo grupo de monjes, con el que continuar dando vida a esta casa benedictina en el Camino de Santiago